Una idea, muchas piezas: el flujo de trabajo con IA que estoy construyendo

Estoy uniendo varias habilidades de IA para convertir una idea grabada al caminar en un artículo y piezas para redes. Cuento qué he preparado y qué aún necesito probar.

Llevo dos días metido en un documento de trece páginas creando un prompt. Lo escribo en Google Docs porque si ChatGPT se me cuelga mientras lo escribo, me puede dar algo. Así empieza el flujo de trabajo con IA que intento construir para una idea que suele llegarme de la forma más sencilla: caminando y hablando.

Quiero que ese proceso de trabajo con IA recoja el audio, me ayude a convertirlo en un artículo para Acción Consciente y prepare piezas para compartirlo en distintos lugares. Tengo varias habilidades creadas por separado. Unirlas en un solo complemento todavía es el proyecto que tengo en marcha.

De la idea espontánea a un flujo de trabajo con IA

Hoy he grabado esta reflexión durante mi sesión diaria de ejercicio. Podría haber esperado a sentarme delante del ordenador y ordenar las ideas antes de compartirlas. Pero precisamente me interesa conservar el momento en que aparecen: una pregunta, algo que estoy aprendiendo, el paso que he dado ese día. Después llegará el trabajo de transcribir, resumir y decidir qué merece convertirse en un texto.

Ya había contado en el blog cómo una nota de voz puede terminar en un artículo sobre lo que voy aprendiendo. Esta vez la pregunta es otra. ¿Qué pasa después con la misma idea? Si merece una entrada en el blog, quizá pueda presentarse de otra manera en Instagram, en un vídeo o en un mensaje breve. Eso no significa copiar el mismo párrafo en todas partes. Me gustaría que cada pieza conservara lo que quise decir y se entendiera en el lugar donde aparece.

Cuando hablo de un proceso de trabajo con IA, hablo de esa cadena completa que estoy intentando unir. El audio sería el comienzo. La revisión del artículo, su SEO y la preparación de contenidos derivados serían pasos distintos. Tengo partes ya preparadas; aún no sé si la unión funcionará como imagino. Esa diferencia importa, porque una posibilidad técnica puede sonar muy convincente antes de pasar por una prueba real.

Trece páginas para intentar hacerlo sencillo

Hay algo casi cómico en dedicar trece páginas a un sistema cuyo sueño es que yo solo tenga que compartir un audio. Lo veo mientras sigo escribiendo el prompt. Cuanto más quiero que haga el asistente, más tengo que aclarar qué le estoy pidiendo. No basta con decirle «publica esto en todas mis redes». Primero necesito saber qué idea estoy compartiendo, qué forma le conviene y qué parte debo revisar yo.

Hay una parte de esta preparación que me obliga a detenerme: cada vez que escribo «que haga esto», tengo que preguntarme qué resultado espero y cómo sabré si se parece a la idea que grabé. Si quiero que el artículo y las publicaciones nazcan del mismo audio, no puedo tratar la transcripción como una verdad perfecta. Necesito leerla, reconocer las frases que expresan mi intención y corregir las que no la expresan. Esa pausa puede parecer poco automática, pero me ayuda a no delegar precisamente aquello que da sentido a compartir mi camino.

Ya he preparado varias skills por separado y ahora estoy creando un complemento que las reúna. El flujo de trabajo con IA que imagino tiene un recorrido claro: digo la idea, queda transcrita y resumida, preparo un artículo con el SEO revisado y de ahí salen versiones para las redes. También se crean las imágenes y una programación a lo largo del tiempo mediante GoHighLevel. Pero el recorrido que imagino no equivale a un sistema comprobado de principio a fin.

Unir las piezas sin dar nada por terminado

Me entusiasma pensar que una reflexión grabada caminando pueda llegar a personas que nunca entrarían por casualidad en el blog. Al mismo tiempo, si el texto pierde el sentido de lo que dije, haberlo distribuido más rápido no lo mejora. Para mí, el flujo de creación de contenido con IA solo tiene valor si me ayuda a expresar con claridad una experiencia real y a llevarla a quien pueda servirle. La revisión no es un estorbo del proceso: es parte de lo que quiero compartir con honestidad.

Ya probé una forma de preparar publicaciones para redes desde el móvil. Aquella prueba me mostró que algunas piezas podían salir de una experiencia concreta. Ahora estoy intentando conectar esa capacidad con el artículo del blog y con otros formatos. Es un paso diferente, bastante más amplio. Por eso sigo escribiendo, haciendo preguntas y tratando de no confundir el entusiasmo con una función terminada.

Que el contenido llegue sin perder el camino

En Acción Consciente quiero contar el paso a paso de lo que voy haciendo. Ahora estoy aprendiendo sobre ventas y me interesa poder decir: «Esto es en lo que trabajo hoy; esto quiero conseguir; este es mi paso». La IA puede ayudarme a ordenar y adaptar el relato. No puede haber vivido por mí ese día ni decidir qué aprendizaje merece mi nombre.

También pienso en quien está empezando y ve una herramienta aparentemente enorme. No creo que una clase baste para crear un prompt como el que estoy escribiendo. Sí creo que se puede comenzar con algo más cercano: abrir un espacio, compartir una experiencia concreta y aprender al observar qué ocurre. El proceso de trabajo con IA que estoy construyendo es más complejo porque llevo tiempo juntando piezas. No hace falta esperar a tenerlo entero para dar el primer paso.

He nombrado Instagram, YouTube, TikTok, Bluesky, Threads, Facebook y Reddit, y estoy considerando Substack. Ver la lista escrita puede impresionar. A mí también me impresiona. Pero estar presente en muchos sitios no me garantiza que alguien se sienta comprendido. La pregunta que me importa es si la idea conserva su sentido en cada formato y si llega a las personas con las que de verdad quiero conversar.

Ese es el límite que quiero recordar mientras diseño este proceso de trabajo con IA. Puedo imaginar un artículo y varias publicaciones naciendo de una sola nota de voz. Después tendré que comprobar qué se puede preparar bien, cuánto debo corregir y qué canales tienen sentido para cada idea. Quizá algunas reflexiones solo necesiten un artículo. Otras podrán vivir en una imagen, una conversación breve o un vídeo. No quiero que el número de salidas mande sobre el contenido.

La razón por la que sigo construyéndolo

No estoy construyendo este flujo de trabajo con IA solo por el gusto de probar herramientas, aunque reconozco que disfruto aprendiendo. Llevo mucho tiempo con esa inquietud y la IA me ha abierto posibilidades que quiero explorar. Lo que sostiene el esfuerzo es mi deseo de que otras personas encuentren su propia brújula y se animen a actuar de acuerdo con lo que les importa. El blog es mi manera de mostrar cómo voy intentando hacerlo yo.

La prosperidad económica también forma parte de lo que busco y de las personas a las que me gustaría llegar. Prefiero decirlo sin adornos. Hoy mi intención principal no es vender algo, sino crear una comunidad alrededor de pasos reales, preguntas reales y aprendizajes compartidos. Si algún día alguien quiere preguntarme cómo empezar, me gustaría poder responder desde lo que haya probado, no desde una promesa.

Todavía no tengo ese flujo de trabajo con IA funcionando como un único asistente. Tengo habilidades separadas, un documento que crece y una idea bastante clara de lo que quiero intentar. Cuando termine el prompt y pueda ponerlo a prueba, me gustaría contar el resultado en un vídeo de YouTube y en un podcast. De momento sigo aquí, caminando, grabando una idea y volviendo al documento para ver cómo unir las piezas sin perder la voz que empezó todo.

Si esta experiencia te ha resultado interesante, puedes suscribirte al blog y compartir el artículo con alguien a quien le sirva acompañar este proceso.

¡Comparte este artículo! 👇

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *